¿Pero de esta cómo salimos?
admin | sep 23, 2011 | Comentarios 1
Cuando los tertulianos tienen delante a un economista o a un sociólogo, hay una pregunta, que repiten de forma insistente y recurrente, por radio, prensa y televisión.
¿Pero de esta cómo salimos?
El economista suele ilustrar a la audiencia con un gráfico de la bolsa de Nueva York o extracta con timbre de voz matemática un editorial del Financial Times, no ahorrándonos el recordatorio que se trata de la Biblia de la economía, y a modo de resumen, dice, “hay que profundizar en las reformas estructurales” y ya lanzado, afirma con vehemente convicción, “existe mucha incertidumbre en los mercados y naturalmente la volatilidad se mantendrá”.
Caso diferente es el del sociólogo, es habitual que esté especializado en vaticinios demoscópicos. En este supuesto, el sociólogo muy cuco, dice no entender de primas de riesgo, ni vaticinios económicos, el muy taimado se deja cubrir por el manto de la falsa humildad, consciente de que su contestación será más profunda y gustará más al poder sin levantar desconfianzas entre las victimas, y dice “la fiesta ha terminado” “ahora tenemos que apretarnos el cinturón”, “hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades, bueno nosotros y todo el Sur Mediterráneo”, “ya se nos ha olvidado la siesta”, etc, etc, hay que reconocer que tienen más desparpajo que los economistas y el timbre de voz cambia, es más suave, aterciopelado, nos recuerda con su voz al ruido que emite una navaja de Albacete al clavarla hasta la empuñadura en un queso de Burgos.
Mientras tanto, los tertulianos siguen recitando disciplinadamente los argumentarios de los dos grupos multimedia que dominan la escena, su papel es representar de forma delegada a los dos partidos en liza, y hay que acordar que cumplen con el papel asignado sin envidiar a un San Bernardo socorriendo al montañero perdido.
La estrategia que se utiliza es un calco de las utilizadas por los ejércitos cuando inician una guerra de conquista.
Veamos, lo primero que se hace es lanzar a la aviación hacia el objetivo con bombardeos de saturación, si hay daños en la población civil mejor, siempre que no se vea por la televisión o se les pueda identificar como daños colaterales, pero que la desmoralización cunda, desde la Edad Media la técnica sólo ha variado en sus aspectos tecnológicos.
El bombardeo de saturación está encomendado a los economistas, la población debe asumir que cualquier resistencia es inútil, ya lo dijo Margaret Thatcher, “There is no alternative”, no lo traduzco porque se entiende hasta en inglés.
De forma paralela, pero claramente después de saturar el objetivo a bombazos de prima de riesgo, insolvencia y riesgo de quiebra. Es el momento de iniciar las operaciones en tierra, ya con anterioridad se han introducido comandos especializados en guerra psicológica, electrónica, inteligencia, etc.
La misión de estas fuerzas es ganarse a la población civil, (entre el ejercito y las antiguas autoridades siempre se encuentran colaboraciones interesadas), para que se adhieran a los ocupantes y asuman el nuevo orden.
A la población civil hay que ayudarle a interiorizar y asumir que todo ha sucedido porque ellos mismos se lo han buscado, con lo cual se deben poner del lado de los antiguos enemigos y aceptar resignadamente la expiación de su culpa.
Si realmente comprenden su culpa en el desarrollo de los acontecimientos, al final podrán alcanzar como decía la cantante Karina “a world of light and color, are the arrows of love”, dada la inmersión lingüística a la que estamos sometidos por la Red, tampoco considero necesario traducirlo, por autoestima intelectual y respeto a mis lectores. Esta misión es la que se encarga a los sociólogos.
Estamos como al principio, ni tertulianos, ni economistas, ni sociólogos nos han contestado a la pregunta que nos maltrata hasta el punto de perder la alegría y la paciencia.
¿Pero de esta cómo salimos?
La misión está cumplida o ¿no?.Nos han convencido que no hay alternativa y que la culpa es nuestra.
Nunca faltan espontáneos de calibre universal como Felipe González y José María Aznar, el primero expresando con voz de regaño y en tono grandilocuente, “estamos al borde del precipicio” “ hay que ser valientes y decirle la verdad a los ciudadanos”.
Lo cual no deja de ser un remake “There is no alternative”, en versión socioliberal, y sobre decir la verdad, pues eso que diga la verdad…
El otro, también conocido como el pirómano-bombero, que aunque sus giras de conseguidores a sueldo tienen recorridos diferentes, siempre encuentran un momento para actuar en locales diferentes, pero en la misma ciudad.
El pirómano enfundado en su traje de bombero, dice en tono grave simulando que va anunciar el premio gordo del euromillones,“se tendrán que tomar decisiones muy importantes para sacar a España adelante”.
A lo cual sólo podemos decir, ya todos a coro, sin ningún tipo de disimulo ni recato, en actitud narcisista y desinhibida, como forma de mostrar al mundo entero, qué sí, que si, que si……asumimos e interiorizamos nuestra culpa, “la tierra es redonda y el agua moja”. Hay quién de más…
En el próximo artículo contestaré a la pregunta #Perodestacomosalimos,
Juan Escobar Aseado (sociólogo)
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Datos a etener encuenta para una posible respuesta:En España el salario medio es la mitad que en Alemania, Holanda o Reino Unido. Que el paro y los contratos temporales doblan la media europea. Que somos los reyes de la economía sumergida, el país con más billetes de 500 euros. Que autónomos y empresarios declaran menos ingresos que trabajadores y pensionistas.