SIRIA Y LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL:ENCUENTRO DE PRIMAVERA 2018

Siria y la geopolítica mundial

Siria-2018Tema de debate del encuentro anual de Sociológos sin Fronteras. En la sede del Colegio de Politoólogos y Sociólogos de Madrid. Calle Ferraz nº 100. Jueves 31 de mayo de 2018. 19.00 horas.
Dos ponentes en la mesa, con la presencia del Colegio Nacional y modera José Vicente Díaz. Vocal de Sociologos sin Fronteras.

SAPAGPrimer ponente Pablo Sapag, profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Periodista y escritor. Con orígenes sirios, nacido en Madrid en 1969. Recientemente ha publicado el libro “Siria en Perspectiva” en la editorial Complutense.

Toma la palabra Pablo Sapag para exponer su visión del conflicto sirio:

El ponente parte de la tesis de que la crisis en Siria tiene una parte muy mediatizada y una realidad interna que es la que causa la situación. No obstante, el conflicto ha estado teñido de informaciones falsas transmitidas por medios interesados y que hacen creer lo que el conflicto no encierra.

En el trasfondo del conflicto está la historia y la composición étnica-religiosa de Siria. Donde ancestralmente han convivido los ciudadanos y ciudadanas bajo la perspectiva de un Estado “aconfesional”, o mejor dicho, multiconfesional, que no laico, ello desde su independencia con la salida de Francia en 1946.
La defensa de esa aconfesionalidad, que estructura al Estado, es la que ha permitido que el Bashar Al Assad resista las presiones y se mantenga en el gobierno del país.
La crisis de las primaveras árabes afectaron a Siria y los Hermanos Musulmanes se erigieron como canalizadores de un descontento popular que veía como se intentaba secularizar al Estado. Los Hermanos Musulmanes se convirtieron en salvaguarda de la esencia “multiconfesional” de Siria, pero declinándose por un proyecto de Estado confesional próximo a la construcción gubernamental de países suníes como Arabia Saudí y Qatar.

Sapag razona que en el conflicto no existen dos gobiernos en puga, ni dos ejércitos enfrentados, ni se dan unos frentes de batalla que se van modificando al avance de las conquistas de un modelo de gobierno sobre otro. En Siria existen grupos armados, no ejércitos regulares, que han combatido frente al Estado dirigido por Bashar Al Assad. El ejército del Estado se ve inmerso en enfrentamientos con distintas facciones, hasta de corte terrorista, que llegan a ocupar poblaciones o puntos estratégicos. Pero con la perspectiva de que quien sigue proveyendo de sanidad, enseñanza, pensiones, garantizando el mantenimiento de infraestructuras y la permanencia de la esencia siria es el Estado, aunque se considere que es un “accidente” que hoy lo represente Bashar Al Assad. El ejército es estatalista aunque no sea afín a Basahar Al Assad, pero hay que mantenerle si eso permite la permanencia del Estado como tal. No existen “autoridades” paralelas enfrentadas entre sí. Sino un modelo de Estado que se puede caer si prosperan los intereses muy partidistas del conflicto.

Los medios de comunicación occidentales han dado a la prensa la impresión de que existe una “guerra civil” promovida por un enfrentamiento sectario-religioso, entre suníes y chiíes (de donde proviene la cúpula gubernamental).
Los Hermanos Musulmanes terminan por apoyar a Bashar Al Assad para mantener ese estado multiconfesional, en peligro por las injerencias externas que pretenden eliminar en Siria su modelo de convivencia multirracial y religioso. Es decir, los Hermanos Musulmanes renuncian a un modelo de Estado confesional suní, en vista a permitir la multiconfesinalidad que ha facilitado a Siria llegar desde su independencia a nuestros días, con una situación socioeconómica aceptable.

La permanencia de la multiconfesionalidad es lo que mueve al ejercito a la pervivencia del modelo de estado, pese a la existencia de Bashar Al Assad. Es decir, es el mal menor que hay que pagar para garantizar ese espacio de convivencia que ha permitido a Siria ser y mantenerse.

En el exterior se ha formado la idea del Estado sirio de Bashar Al Assad como un sistema laico e incluso antirreligioso, cuando éste ha protegido y ha amparado todas las religiones en una convivencia en equilibrio.

La esencia de los sirios es el pacto social de respeto e igualdad étnico y religiosa. En Siria no hay barrios o regiones separadas por el factor de la religión y eso la ha permitido resistir. Las familias son multiculturales y las estructuras del Estado han facilitado y permitido la convivencia multiétnica y religiosa. Con una sociedad dividida sectariamente el país hubiera estallado. Esa esencia siria se ha fortalecido con esta crisis, con muestras de solidaridad redobladas para afrontar la hecatombe vivida.

El futuro, como poco, será mejor que el presente y el pasado. Las pérdidas de vidas han sido terroríficas y los daños representan 200.000 millones de euros, siete veces el PIB de Siria antes del conflicto.
Siria ha vuelto a enfrentarse a un problema histórico y no superado donde cíclicamente un 20% de la población intenta confesionalizar el Estado y que con apoyos externos puede aprovechar y ha aprovechado la oportunidad tras 2011. En segundo lugar, se acentúa el peligro ya que el país se puede enfrentar a procesos de terrorismo de gran escala como el que vivió Irak después de la invasión estadounidense.
Siria a día de hoy es un Estado mucho más débil de lo que era antes de 2011 desde el punto de vista regional, en un mundo tan volátil como Oriente Próximo en el que está rodeado de vecinos hostiles. Pero Siria está en una situación mejor que cuando se inició el conflicto. El Estado nunca perdió su presencia y ahora ha logrado volver a hacer transitable la principal autopista del país y pese a lo que ofrecen los medios de comunicación, las infraestructuras se están recuperando, al igual que los medios de vida, donde nunca han existido fuentes energéticas que hayan sido el principal bien del país, pero sí una economía comercial y rural cerealística que se estabiliza.

NAZANINEn segundo lugar toma la palabra la ponente Nazanin Armanian, es una escritora y politóloga iraní exiliada en España desde 1983. Se licenció en Ciencias Políticas. Ha sido profesora en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Además de articulista y experta en temas de Oriente Próximo y Medio Oriente.
La ponente hace una exposición larga y tendida de los antecedentes del conflicto en Siria, las variables del mismo, agentes y consecuencias.
Parte de la premisa de que la situación es consecuencia de la lucha por tener el control del territorio por parte de Estados Unidos con su aliada Israel y frente a los intereses en la zona de Irán y de Rusia. Lo que provoca que un conflicto local acabe teniendo muchas aristas internacionales y se utilice para dirimir conflictos extra Siria e incluso sea un simulador para demostrar la potencia de Estados Unidos y dejar en evidencia a Rusia. Todo ello cruzado con los intereses económicos por el monopolio del comercio del gas.
Presenta a los asistentes al encuentro un mapa del territorio objeto del debate para a través del mismo ir narrando los hechos y circunstancias de los países de ese espacio geográfico y las pugnas por el control del territorio.
Demostrando gráficamente los dominios de ese espacio estratégico geopolítico, importante vía comercial con el Este y centro de referencia para el paso de hidrocarburos y gas. Se puede ver como Siria queda rodeada por los intereses de Estados Unidos y sus países afines, a la vez que Siria se abre como puente de acceso para llegar a Irán.

MAPASIRIASiria representa la última zona donde Estados Unidos no tenía un control físico del territorio. Además de ser un puente para el acceso a Irán.

Estados Unidos y los países bajo su influencia están en Israel, Iraq, Arabia Saudí y Turquía (miembro de la OTAN), pese a los posicionamientos del presidente Erdogán, que en ocasiones es crítico con el control estadounidense, pero sin por ello dejar su pertenencia a la OTAN, alianza militar liderada por Estados Unidos.

En 2003 se planificó que había que desestabilizar a Siria, acusándole de ser el responsable del surgimiento de grupos insurgentes proislámicos que desestabilizaban la zona geográfica. En ese año ya habían culminado por Estados Unidos la destrucción de Irak y Libia. Todo ello siguiendo el objetivo de garantizar que Israel no iba a estar bajo la permanente amenaza de rivales fuertes del entorno. Se trataba de atomizar los estados de Próximo Oriente para que no hubiese ningún régimen con la fuerza suficiente como para arrastrar al resto de estados y suponer una amenaza al poder norteamericano. Siria es un tránsito para llegar a Irán, gobierno adverso a Estados Unidos y con importantes bolsas de gas y petróleo.

En la pugna por Siria y la influencia en el territorio estaban y están China, Rusia, Irán y EE.UU. con sus aliados monarquías islámicas sunítas e Israel.

Desde 1991 se habían orquestado los intentos por controlar el territorio bajo la influencia de Estados Unidos. Aunque ello llevase aparejadas las destrucciones de Irak, Sudán y Libia.
Sudán ha tenido un conflicto mantenido del que apenas se habla y hasta se ha dividido en dos Estados reconocidos por la ONU. Sudán es un país con importantes recursos en petróleo.

Libia está desmantelada y también era un país con muchos recursos petrolíferos e importantes explotaciones de bolsas de agua dulce, siendo una zona en pleno desierto, lo que cobra una importancia estratégica capital. Hoy en día, este país africano en el que gobernó Muamar el Gadafi, es una multitud de pequeños núcleos de poder, en manos de yihadistas que en casos son afines a EE.UU.

Irán ha sido objeto de conflictos, como el sostenido frente a Irak, de bloqueos comerciales y energéticos y de intentos de desestabilización del régimen de los Ayatolás. El objetivo es “romper” el triángulo de Hamas (Palestina), Hizbolá (Libano) y Siria y así tener el acceso a Irán.
Cierta información confidencial desvelada por Wikileaks ha puesto en evidencia el entramado para llegar a Irán a través del debilitamiento de Siria.
Estados Unidos no ha cejado sus estrategias para penetrar en Irán bajo el argumento de intervenir en Siria y en los conflictos regionales de aquel país (reclamaciones de la minoría Kurda, Hermandad Musulmana, milicias iraníes…).

Entre otras preocupaciones de Estados Unidos está la de desmantelar la base rusa en Tartus y para ello no ha cejado en mantener en Siria un conflicto permanente. Bajo el pretexto de cambiar el gobierno de Al Assad, no se ha dudado en propiciar grupos armados y la desestabilización del país.

A su vez, Siria, representa un país sobre el que tienen intereses económicos dos aliados de la zona de Estados Unidos, como son Arabia Saudí y Qatar, que pretenden un gaseoducto por tierra para exportar sus producciones de gas hacia Europa en detrimento del comercio del mismo producto por parte de Rusia y de Irán.

Estados Unidos fomentó a la minoría Kurda en sus reivindicaciones nacionalistas independentistas con el fin de debilitar la posición de Turquía en la influencia sobre Siria, pese a que Turquía es una aliada de Estados Unidos por su pertenencia a la OTAN.

Siria se encuentra rodeada por países afines a Estados Unidos y sólo conserva la simpatía de Irán y la complicidad de Rusia. Siendo que esta última ha frenado las aspiraciones de los norteamericanos al dominio pleno en Próximo Oriente. A su vez Rusia se ha enfrentado a milicias árabes engrosadas por chechenos, enemigos declarados de Rusia por sus intenciones separatistas. A su vez Rusia desea reforzar su presencia en el control del Próximo Oriente y para ello no deja de reforzar su base naval de Tartus.

Irán está totalmente comprometido en el conflicto sin tener un ejército regular desplegado en Siria, ni bajo bandera iraní. Los “milicianos” que operan son en muchos casos afganos refugiados en Irán que han tenido que ir a combatir a Siria para mantener una situación “regular” en Irán de ellos y sus familias, bajo la amenaza de expulsión si no van a combatir a Siria.

A su vez Turquía ha involucrado a Europa en el conflicto con la crisis de los refugiados huidos de Siria y que han sido empujados a las puertas de las fronteras de países de la UE.

Las primaveras árabes de 2011 han quedado lejos y sus reivindicaciones económicas y sociales han cedido a los intereses y los conflictos fomentados por la presencia de las grandes potencias en el control del territorio y sus riquezas energéticas o su posición geopolítica. Los movimientos de las primaveras tuvieron su inicio por las reivindicaciones de justicia frente a los ajustes económicos, agravados si cabe en Siria por una importante sequía que acabó movilizando a las masas populares en un país eminentemente dependiente de la agricultura, cereales principalmente. Por tanto, el origen de los primeros conflictos fue una lucha de clases y no un conflicto religioso, ya que en Siria conviven y se respetan suníes (las clases más poderosas económicamente), chiíes alauitas y cristianos.
A ello se unió, como se ha referido, la voluntad desde 2006 por parte de Estados Unidos de controlar y llegar a Irán a través de Siria y promoviendo allí una situación de conflicto. Incluso introduciendo “profesionales” capaces de organizar bandas con capacidad de crear conflictos desestabilizadores del estado. Llevando a experimentados desestabilizadores que ya ejercieron este papel en Centroamérica.

También Estados Unidos pretende, como ya se ha dicho, expulsar del área de influencia tanto a Irán como a Rusia y por la vía de control a China.

Antes de las elecciones de 2016 Estados Unidos pretendió tener la cabeza de Al Assad como un tributo que facilitase a los demócratas la victoria en las elecciones presidenciales tras la salida de Obama. Era otro tributo más junto a Osama bin Laden, Sadam Hussein y los terroristas islámicos.

Arabia Saudí, Qatar, Turquía e Irán forman parte de un conflicto de intereses por el control del suministro de Gas a Europa. Arabia Saudí y Qatar si construyen un gaseoducto por tierra pueden disputar el suministro ruso a Europa. A su vez, el control del gas puede dejar en franca debilidad a Irán y Rusia, ya que los ingresos por la venta de gas quedarían controlados por los países de la órbita de Estados Unidos. Lo que es un debilitamiento tanto de la economía iraní como de la rusa.

Turquía tiene influencia con los Hermanos Musulmanes suníes, pero a su vez, teme que los kurdos puedan hacerse fuertes y fomentar sus intereses nacionalistas separatistas, con el fin de formar un estado independiente kurdo del que formaría parte zonas del territorio que hoy son Turquía.

En Irán se teme tanto que se quede sola ante Israel como que la economía se vea perjudicada por las pérdidas en la venta de gas y ello sea fuente de problemas sociales internos en el país que puedan desequilibrar a la República Islámica.

El 16 de marzo finalizaba otra ronda de la cumbre de los presidentes de Rusia, Turquía e Irán en Astaná, la capital de Kazajistán, que empezó en enero del 2017 bajo las coordenadas de la ONU con el objetivo del cese de las hostilidades en Siria, y preparar el marco de un acuerdo sobre el futuro político del país para la conferencia de Ginebra. En Astaná se consigue que Turquía renuncie al derrocamiento de Al Assad a cambio de desmantelar al nacionalismo kurdo que pueda afectar al territorio turco. En Astaná se relegó a Estados Unidos a mero observador. Los americanos han denunciado las maniobras rusas que les pretenden debilitar en este proceso, a la vez que han denunciado el intento ruso por controlar Siria en este proceso, frente a la opción de llevar la paz y la consolidación de la nueva Siria a Ginebra con el control de la ONU.

Y mientras Astaná intenta hacer de bombero y conseguir un alto el fuego, y Ginebra, organizar lo que queda de las cenizas de Siria, se da la reunión de Sochi, en Rusia. En Sochi se pretende acelerar ambos procesos, lanzando en enero del 2018 la iniciativa de El Congreso del Diálogo Nacional Sirio, con el gobierno y la oposición sirios, para que limasen sus discrepancias en presencia de los enviados de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y de Egipto, Irak, Líbano, Turquía e Irán. Aunque la oposición política a Al Assad aún no estaba madura como para ser una alternativa con visos de permanencia.

El puzle de interese es complejo y ello se traslada al conflicto de Siria: una guerra regional con multitud de intereses externos al país como se ha visto. Las alianzas son variadas según los intereses del momento. Se ve a Rusia apoyando a Siria para garantizar su presencia en Tartus. A su vez Irán pasa de aliada de Estados Unidos a enemigo a batir por parte del actual presidente de la Casa Blanca. Las milicias de Irán en territorio sirio son principalmente afganos y chechenos, siendo estos últimos contrincantes de los rusos. Turquía tiene proximidad a los Hermanos Musulmanes pero teme que los Kurdos puedan reivindicar su independencia como parte de este conflicto. Qatar y Arabia Saudí son suníes con contacto con las élites económicas de Siria, en pugna con los chiíes proiraníes. A su vez, Al Assad tiene que mantener un Estado que de cobertura a todas las etnias y religiones de Siria que bajo su convivencia ha permitido que el país supere todas las adversidades tras su independencia. Los intereses por el control del gas enfrentan a los países suníes de Arabia Saludí y Qatar frente a los intereses de Irán y Rusia para que no se dé un control monopolístico del suministro y de los precios del mismo que lleguen a desestabilizar a Irán. Tras este resumen queda por esperar dónde estará la solución del conflicto. Termina la exposición de la ponente.

José Vicente Díaz, moderador de la mesa y vocal de Sociólogos sin Fronteras, propone una pregunta a cada uno de los ponentes: a Sepag le pregunta sobre la propaganda y su uso en el conflicto y a Armanian le pregunta sobre el papel de Europa en esta guerra de intereses.

La respuesta de Sepag ahonda en el uso de la propaganda con intereses que transforma la información veraz en mansajes partidistas que son los que nos llegan por los medios de comunicación. En este conflicto se ha visto como la propaganda encubierta a tomado plena actualidad para desinformar y lanzar mensajes interesados hasta por el Observatorio de Derechos Humanos de Siria que ha sesgado la información a favor de los intereses de la Hermandad Musulmana.
La mayoría de información que nos ha llegado de Siria corresponde al territorio de las ‘fake news’ o de la posverdad. En el caso del Observatorio Sirio de Derechos Humanos no todo lo que sacan es falso, pero su gran problema es que detrás están los Hermanos Musulmanes. En términos de propaganda, está ocultación deliberada de la fuente se llama propaganda negra. Otro factor clave de la propaganda exterior ha sido la utilización y entrenamiento de supuestos blogueros y activistas sirios que, en realidad, detrás de esos activistas se encontraban estadounidenses residentes en Europa.

Sobre el papel de Europa, se resume por brillar por su ausencia. Francia y Alemania refuerzan su presencia como país y en el negocio del suministro de armamento.

Aún con intervenciones pendientes, se cierra la jornada a las 21.00 h. ya que se impone la necesidad de dejar libres las instalaciones.

A continuación, como viene siendo tradición, se disfruta de unos refrescos y un momento de debate más informal para agradecer a los ponentes su presencia, a la vez que a los asistentes que hayan venido al encuentro.

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