ISRAEL EN LA ENCRUCIJADA: “a río revuelto, ganancia de pescadores”
admin | abr 28, 2011 | Comentarios 0
ISRAEL EN LA ENCRUCIJADA: “a río revuelto, ganancia de pescadores”
Los últimos movimientos emancipatorios por la democratización de las relaciones sociales y los gobiernos de los países del Próximo Oriente (Túnez, Siria, Egipto), han dejado a Israel en la encrucijada; ya que se le presenta un nuevo panorama geopolítico. En estos casos, como ha ocurrido con los países europeos que mantenían negocios con los sátrapas que están siendo relevados, Israel había conseguido un “status quo” de respeto mutuo, con un diálogo fluido en algunas circunstancias, con estos “líderes” de los países colindantes.
Ello ha propiciado que se mantenga firme, pese a las adversidades, este Estado israelí de corte occidental, poblado en su gran mayoría por colonias de extranjeros emigrados de Europa en la primera mitad del siglo XX y tras la caída del Muro de Berlín. Todo ello en un equilibrio cierto, aunque inestable, con los jerarcas que “gobernaban” los países árabes del entorno. Tras las diversas guerras que se han librado por la conquista recíproca del territorio geográfico que ocupan indistintamente israelíes y palestinos: 1948, Israel tras su independencia contra Siria, Libano, Transjordania y Egipto; 1956 con el Canal de Suez y su dominio como trasfondo; 1967 en la conocida guerra de los Seis Días donde se entrecruzaron los conflictos soterrados de los socialismos árabes de Egipto, Jordania y Siria contra Israel, las monarquías reaccionarias árabes y el apoyo no beligerante de EE.UU. (ya que no podía apoyar explícitamente a Israel que actuaba como agresora y no en posición de defensa); 1973 la Guerra del Yon Kippur, frente a los ataques de Siria y Egipto contra Israel con el apoyo ya sí explícito de EE.UU. que esta vez la defendió frente a la iniciativa bélica de los países árabes; las incursiones contraterroristas en Líbano (Plomo Fundido)…; los regímenes autoritarios han permitido al “estado beligerante” de Israel mantener un pulso que justificaba parte de sus actuaciones de abuso, consiguiendo dar contenido al refrán de “a río revuelto, ganancia de pescadores”; ya que era argumento recurrente alegar que eran ellos, los israelíes, los “guardianes de la frontera y los principios occidentales” ante los ataques de gobiernos dictatoriales o autoritarios de países islámicos y carentes de democracia.
¿Qué trascendencia tendrá para el conflicto de Palestina que los países islámicos con regímenes sátrapas fenezcan?, ¿Cómo justificará Israel sus excesos contra los países del entorno cuando estén gobernados por, ahora sí, democracias también de corte occidental-europeo?
En los primeros momentos de las revueltas en Egipto, Netanyahu, el primer ministro de Israel, mantuvo una actitud de respecto hacia el presidente Hosni Mubarak y solicitó que otros siguiesen esta postura; incluso introduciendo mensajes de miedo que avisaban que las actuales revueltas por la democratización de los países islámicos del Cercano y Próximo Oriente, podían terminar en regímenes extremistas teocráticos como el de Irán.
Lo cual dejaba entrever que a Israel le convenía mantener el actual modelo de tensión y con el protagonismo de los autoritarismos en un supuesto conflicto con la única democracia de corte occidental de la zona.
El futuro nos va a brindar un nuevo escenario, en el que dos o tres democracias van a pugnar por un territorio que lleva desde 1948 en guerra abierta por su ocupación. ¿Qué argumentos van a poder esgrimir, tanto Europa como EE.UU. para inclinar su apoyo a unos, quitando la razón a otros?
El futuro, que esperemos que sea el del tránsito a las sociedades democráticas y participativas, nos discernirá el enigma de Oriente Medio en el nuevo escenario de diálogo entre “iguales”.
José Medina. Politólogo.













