SUFRAGISTAS

SUFRAGISTASDirectora: Sarah Gavron. Reino Unido, 2015.

Sufragistas pone de relieve la situación de la mujer en diferentes ámbitos; laboral, familiar, pero sobre todo social; carente de derechos básicos y considerada como un ser inferior. Recrea una época; Londres de principios del siglo XX, donde mediante una mezcla de historia y ficción, describe el nacimiento del movimiento sufragista surgido en Gran Bretaña para conseguir el voto femenino, algo vetado a las mujeres.

La mayoría de estas luchadoras eran mujeres trabajadoras que veían cómo sus protestas pacíficas no servían para nada. Su lucha fue cada vez más violenta, estaban dispuestas a perderlo todo por conseguir la igualdad: sus trabajos, sus casas, sus hijos y sus vidas. La cinta narra los sucesos acontecidos a través de la figura de Maud, una de estas mujeres, que desde niña es explotada en una lavandería; donde a las largas jornadas de trabajo y al escaso salario, se añade que es acosada, al igual que otras jóvenes, por el encargado de dicha lavandería. Está casada, tiene un hijo y poco a poco va interesándose por el movimiento de estas mujeres insumisas que quieren tener los mismos derechos que los varones. Sus nuevas actividades molestan a su conservador esposo, que se opone frontalmente a la progresiva rebeldía de Maud.

La actividad desarrollada en las calles por estas mujeres, llamando a la desobediencia civil, es reprimida brutalmente por la policía y muchas de ellas son detenidas. Aunque todas estas mujeres tienen un objetivo común; el voto femenino, se producen grandes diferencias cuando son detenidas; una vez más se impone la clase social, así se pone de manifiesto en la forma de ser liberadas unas y otras. Hay también un trasfondo de lucha de clases. Algo que fue muy discutido en el movimiento feminista: la lucha como mujer y la lucha como trabajadora.

En 1948, las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el artículo 21 declara:

Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto
El 7 de julio de 1954, entró en vigencia, basándose en el Artículo 21 de la Declaración de Derechos Humanos, y explicitando el derecho de las mujeres al voto y su acceso a cargos públicos. En su Artículo I, la convención dispone: Las mujeres tendrán derecho a votar en todas las elecciones en igualdad de condiciones con los hombres, sin discriminación alguna. No obstante, el sufragio femenino ha sido aprobado (y revocado) varias veces en distintos países del mundo a lo largo de la historia.

En 1776 en Nueva Jersey se autorizó accidentalmente el primer sufragio femenino, al utilizase la palabra «personas» en vez de «hombres», pero se abolió en 1807. A pesar de ser pioneras en la reivindicación de los derechos cívicos las mujeres inglesas, en Europa las mujeres pudieron ejercer su derecho a voto por primera vez en Finlandia (entonces una región del Imperio Ruso), en 1907, llegando a ocupar incluso escaños en el parlamento (primer caso en el mundo). Le siguieron pocos años después Noruega y Suecia. El primer país de América que aprueba el sufragio femenino es Uruguay; en 1927. En España en la Constitución de 1931, con la II República, se reconoce el voto de las mujeres; la dictadura fascista acabó con este derecho.

Algunas de sus protagonistas de la película declaraban:

Meryl Streep, interpreta la emblemática figura de Emmeline Pankhurst, incombustible líder, en 1903 fundó junto a su hija Christabel, la Unión Política y Social de la Mujer, “Los hombres deberían darse cuenta que algo está mal cuando sus voces predominan… Quienes trabajan en los estudios y agencias, deben mirar a su alrededor y ver si en la mesa hay mujeres, si no las hay, algo está mal…”

Carey Mulligan, en el papel de Maud, la protagonista, “Espero que esta cinta inspire a muchas personas a preguntarse de qué manera ven el mundo. Tenemos una sociedad con mucha diferencias entre hombres y mujeres y las películas promueven el diálogo acerca de lo malo que puede ser la desigualdad”.

Finalmente señalar que Sufragistas está muy bien narrada y tiene, además, el atractivo de toda película de época, en este caso muy cuidada en vestuario y escenarios. Película recomendable para ver y reflexionar.

Vaya mi homenaje particular a todas las mujeres que se enfrentan cada día a la violencia machista.

Martina Carrascoso

Sociólogos sin Fronteras.

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